El accionista pasivo se trata del miembro de la familia que habiendo aportado fondos o siendo heredero no trabaja en la misma es decir no participan activamente en su gestión o toma de decisiones.
Su situación es muy peculiar porque siendo copropietario de la Empresa Familiar, en muchas ocasiones no es tenido en cuenta como tal por los accionistas activos.
">Es muy frecuente que en una empresa familiar no todos los accionistas trabajen en la empresa. Tenemos entonces accionistas activos y accionistas pasivos.
El accionista pasivo se trata del miembro de la familia que habiendo aportado fondos o siendo heredero no trabaja en la misma es decir no participan activamente en su gestión o toma de decisiones.
Su situación es muy peculiar porque siendo copropietario de la Empresa Familiar, en muchas ocasiones no es tenido en cuenta como tal por los accionistas activos.
Igualmente, dependiendo de su nivel de ingresos y patrimonio personal al margen de la Empresa Familiar, puede tener unas necesidades, expectativas y exigencias en cuanto a la obtención de dividendos muy diferentes de las de los gestores. Esto puede ser una fuente de conflictos que requiere una regulación adecuada.
¿De qué forma pueden actuar los accionistas?
En forma colaborativa:
Puede suceder que en tu empresa familiar haya un accionista pasivo que dificulta la toma de decisiones, puede generar varios desafíos que pueden impactar negativamente en la gestión y el desempeño de tu empresa. Aquí hay algunas consecuencias potenciales y enfoques para manejar la situación:
En forma obstructiva:
Cómo manejar la situación:
Se sugiere promover reuniones regulares para abordar preocupaciones, establecer procesos claros de toma de decisiones y considerar la intervención de un facilitador externo si es necesario. Es fundamental clarificar los roles y expectativas de cada accionista, así como involucrarlos en talleres sobre la dirección estratégica de la empresa. Además, se recomienda desarrollar un plan de sucesión que incluya las perspectivas de todos, documentar acuerdos y decisiones, y, si la situación no mejora, reevaluar la estructura accionaria para asegurar la alineación con los objetivos empresariales. La clave es mantener un equilibrio entre los intereses de todos los accionistas para seguir operando efectivamente.
Cada caso debe evaluarse en su propio contexto y dinámica familiar.
A continuación, propongo una serie de preguntas relacionadas a los accionistas de la empresa familiar para que evalúes la situación actual.